Por qué la piratería de cultura es revolucionaria y la de software no

Porque la piratería de cultura sirve sencillamente para liberar arte y conocimiento. En cambio, la piratería de software no libera el código fuente. Es decir, no libera el conocimiento de cómo está hecho el programa. Lo que hace es únicamente liberar el acceso al producto final, lo cual no estaría mal si no fuera porque en el camino esto hace que aumente la dependencia con respecto a ese mismo software. Y esta dependencia se genera no sólo porque nos acostumbramos a una determinada manera de interactuar con el software, sino también porque cuando usamos software privativo (aunque sea trucho), aportamos a un ecosistema hecho a la medida de las multinacionales. Cuando usamos un Word trucho, en principio nos parece que no le estamos pagando a Microsoft. Pero si lo miramos bien estamos contribuyendo, por ejemplo, a que el formato .docx sea el estándar de los documentos de texto. Y si el formato .docx es el estándar de los documentos de texto, vamos a estar pagando indirectamente a Microsoft cuando en las escuelas y en otras dependencias públicas compren los productos de Microsoft.

Por eso, mi humilde consejo es seguir truchando libros y pelis, pero no usar software trucho sino software libre.

3 pensamientos en “Por qué la piratería de cultura es revolucionaria y la de software no

  1. en las obras culturales tampoco se libera el “código fuente” al piratear. Al ver una peli pirateada no aprendes a hacer una peli. En realidad el debate de fondo es el mismo. ¿Cómo se harán las películas, o los programas informáticos, cuando no quede capitalismo como el actual?

    En el fondo es un tema de organización del trabajo y de los beneficios que produce. ¿Cómo interactuar muchas personas mucho tiempo si no es base a dinero y a jerarquías?

    Para mí el pirateo no aporta una solución clara todavía. Y no es ni siquiera nuevo.

    • Feministo, claro que el pirateo de cultura no es la solución a los problemas del capitalismo cognitivo. Lo que quería señalar es que es una práctica subversiva, en tanto genera una transferencia de valor desde las megaempresas dueñas de los derechos a la sociedad.
      De todas formas, no quisiera dar a entender (perdón si así lo hice) que la solución óptima es dejar todo como está y piratearnos lo que nos plazca. Por supuesto, el avance como sociedad debe ser hacia construir infraestructuras para un modo de producción p2p, basado en el procomún. Hacia ahí deberían ir nuestros esfuerzos.
      Pero mientras tanto, adonde nos pongan barreras, hay que saltárnoslas.

  2. Me gusto tu reflexion, y me gustaria sumar un pensamiento. Cual es la diferencia entre un arquitecto, que al llevar adelante un proyecto, le pagan por el (claro esta que no vive del aire!), lo llevan adelante, se termina de construir, y se le termina de pagar lo que le corresponde por llevarlo adelante. Ahora despues de años de uso de un edificio, nadie le paga nada por haber sido el creador. Y al escritor, por ejemplo, si.

    Creo que el licenciamiento de software es lo mismo. Los privativos son el escritor (venden cajitas una y otra vez) y el software libre es el arquitecto (le pagan por su trabajo unicamente).

    Con el beneficio, como valor agregado, que te doy la posibilidad que mejores el software.

    A diferencia del arquitecto no me da los planos y el escritor no me da sus maniscritos.

    Saludos y muy buena iniciativa.

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